Cuando se tenga que fregar algo a mano la mejor opción es llenar la pila o fregadero en vez de estar con el grifo abierto.
Se recomienda limpiar las verduras y frutas en baldes o recipientes. Evitar limpiarlas dejando correr el agua.
Se debe tener en cuenta que hay determinados momentos en los que no es necesario tener el grifo abierto.
Optimizar el uso de lavavajillas, utilizarlo a plena carga nos ayuda a consumir menos agua, energía y detergente.
Seguir las recomendaciones del fabricante en cuanto a dosificación del producto en el lavavajillas o tren de lavado.
Especial cuidado en los desagües:
Evita arrojar sustancias contaminantes como los aceites de cocina. Este tipo de residuos (muy contaminantes) deben ser entregados a un gestor autorizado.
Colocar filtros en pilas/fregaderos que impidan el paso de alimentos y otros sólidos al desagüe.
Buenas prácticas de ahorro de energía:
Apagar la climatización y el alumbrado cuando te marchas de tu puesto.
Se debe evitar abrir numerosas veces la puerta del refrigerador.
Prestar atención a la hora de almacenar los productos peligrosos. Si están situados cerca de un desagüe los productos debe de estar almacenados en cubetos de contención, que impidan un peligro de vuelco y vertido a la red.
Etiquetar adecuadamente todos los productos que usemos, especial atención a los productos de limpieza.