Evitar productos agresivos: Adquirir productos con el lema “biodegradable”, lo que significa que su eliminación en el medio es natural y no contaminante;
Fomentar el uso de productos concentrados.
Usar productos de limpieza cuyo contenido en fosfatos y cloro sea bajo o nulo.
Bolsas basura, lavandería, etc. recicladas o reciclables.
Debe tenerse en cuenta toda la información sobre los productos de limpieza que se encuentran en las etiquetas.
Adquirir productos que ostenten una etiqueta ecológica
Optar por aquellos productos que contengan en su etiquetado la menor cantidad posible de símbolos de peligrosidad
Comprar productos en pulverizadores o rociadores manuales en lugar de aerosoles, siempre que encontremos un sustituto en el mercado, ya que estos últimos perjudican en gran medida a la capa de ozono